Cavitación, qué es y qué beneficios tiene

Si todavía no sabes qué es la cavitación y cuáles son sus beneficios, te adelantamos que es una solución muy eficaz para eliminar grasa. Los resultados son visibles en pocas sesiones por eso se acude a ella cada vez más.

En qué consiste la cavitación

También conocida como aspiración al vacío, la cavitación utiliza una serie de aparatos estéticos específicos que produce una serie de microburbujas dentro del tejido adiposo. Con estas pequeñas burbujas lo que se consigue es romper los adipositos, eliminado así la grasa más difícil. En este sentido, es capaz de acabar con la celulitis, uno de los problemas de grasas acumulada más difíciles de eliminar.

En otras palabras, y como resultado del proceso, la cavitación es capaz de transformar las células adiposas en líquido. Este líquido se expulsará posteriormente a través de la orina y el sistema linfático. Es un sistema no invasivo que consigue unos resultados cien por cien satisfactorios, de ahí su éxito.

Otro de los factores que contribuyen al éxito de la cavitación es la sencillez y rapidez de las sesiones. Cada sesión dura entre 35 y 40 minutos, y se concentra en la zona a tratar, sobre la que posteriormente se realiza un masaje drenante. Por lo general, y dependiendo de las necesidades de cada persona, se hacen entre seis y doce sesiones.

Otra de las cosas realmente sorprendentes de este tratamiento estético es que es capaz de reducir el volumen de la zona en dos centímetros en cada sesión. Su eficacia es tal que se está convirtiendo en la técnica más demandada para eliminar grasa y bajar de peso.

Cuántos tipos de cavitación hay

Dependiendo de la aparatología utilizada y de las necesidades del paciente, se puede utilizar distintas técnicas de cavitación. Estos tipos son generalmente tres: cavitación estable, doble cavitación y ultracavitación.

La cavitación estable utiliza ultrasonidos de baja frecuencia para disolver las células adiposas. Es un tratamiento muy sencillo, y se utiliza para eliminar la piel de naranja, celulitis y grasa localizada en zonas específicas. Es la técnica más utilizada y utiliza aparatos de radiofrecuencia específicos para eliminar el tejido adiposo.

La doble cavitación, por su parte, utiliza ondas de distintas frecuencias para producir las burbujas. En concreto usa aparatos capaces de generar dos ondas, cuya combinación aumenta la temperatura en el interior de las microburbujas. Como resultado de este incremento de temperatura, las burbujas implosionan, convirtiendo el tejido adiposo en líquido.

El tercer tipo de cavitación, la ultracavitación, utiliza ultrasonidos de baja frecuencia para producir los mismos resultados.

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